Preparación para una caída

DSC_0058

Akemi Kiyota

Sant Antoni. Barcelona. Febrero, 2015.

Hace años en Venezuela, recorriendo playas, en una reserva natural llamada Mochima, le pedí a un lanchero que me llevara a una playa donde no fuera nadie. Estuve acampando solo, durante dos semanas, en una pequeña playa paradisíaca. Era un sueño, una utopía surreal caribeña, un lugar dentro de mí mismo.  Un día apareció una chica con rasgos japoneses y acento costeño que viajaba sola. Akemi se quedó conmigo una noche y me acompañó luego de regreso a tierra firme. Años después nos volvimos a encontrar en Barcelona y cada vez que iba a la ciudad nos encontrábamos.

P1030274

Esta vez persisto en Barcelona porque tengo una historia con un chico. Nos conocimos tres meses atrás y me he quedado en su casa varias semanas. Él se ha ido de viaje, entonces me quedo con Akemi unos cuantos días antes de volver a su casa. Ella, por su parte, está tratando de encontrar paz que le alivie el dolor tras la ruptura de una relación, intentando descifrar lo que la vida le ha devuelto con esa pérdida. Hablamos mucho sobre eso, de la dependencia, nuestras inseguridades, nuestro deseo. Creo que mi trabajo en casa es ese, trabajar juntas para ayudar a sanar esa herida, que a la vez es una oportunidad para revisarnos en otros aspectos de nuestra vida más allá de las relaciones amorosas, y que se evidencian en ellas. También Akemi está interesada en aprender del Tarot y una tarde nos vamos al Teatre Grec a interpretar con ayuda de Jodorowsky. También leemos partes de algunos textos que Akemi ha estado trabajando: Los Cuatro acuerdos de la sabiduría tolteca y Las siete leyes espirituales del éxito, que pese a su título, resulta interesante. Entonces releemos, debatimos sobre ello, y yo aconsejándole, animándole a dejar atrás, a potenciar su propia fuerza , hablando desde mi lugar seguro, satisfecho de mí mismo, hasta que el chico con el que creo que estoy, al regresar de su viaje, me dice que ya no está ilusionado y que no quiere seguir.

Me doy cuenta entonces que la historia con Akemi también era una preparación para mí mismo. Todo eso que le decía tan seguramente ahora se me devuelve. Y claro, no es nada sencillo. No me lo esperaba. Caigo en un vacío. Creo en mis propios consejos e intento seguir erguido, sostenido por la razón, pero me duele. Estoy herido pero aparento que no. Akemi es ahora quien me anima y me cuida. Está claro que nos hemos encontrado para sostenernos. Tiene algo que ver con esa playa maravillosa donde nos conocimos, aquel viaje solitario, un lugar en nuestro interior dónde estar bien con nosotros mismos sin depender emocionalmente de otra persona. No es tan sencillo, el trabajo que Akemi ya estaba haciendo, ahora soy yo quien debe comenzar.

SDC13614

playa en Mochima donde nos conocimos con Akemi

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s